¿De cuántas quejas se ha tenido que
hacer eco Facebook antes de buscar una solución? . A Facebook se le había ido
de las manos, y tarde, pero se ha dado cuenta. Muchos estábamos ya hartos de
recibir invitaciones a eventos que no nos interesaban, invitaciones por todos
lados y en muchas ocasiones incluso la misma invitación repetida por varias
fuentes. Hemos incluso en ocasiones tenido que acabar dejando de seguir a
páginas que sí nos interesaban sólo por lo pesados que se ponían enviando
eventos, cuando ésta no es la solución. ¿Habrá llegado a sufrir Marc Zuckeberg
en sus carnes lo incordiantes que pueden llegar a ser? Quién sabe, pero sea
como sea, le han puesto remedio y esperemos poder disfrutar de los beneficios
en poco tiempo.
En teoría, puedes seguir
invitando a gente ilimitada a los eventos, pero ahora con las siguientes
restricciones:
-Solo podrás invitar a 100 personas a la vez. Una vez
hecho, podrás continuar enviando más invitaciones.
-
Sólo podrás tener un máximo de 300 invitaciones pendientes de
respuesta al mismo tiempo. Para poder seguir enviando invitaciones, primero
tendrás que recibir la respuesta de algunos invitados.
Ahora
sólo nos queda esperar y comprobar si esta medida será suficiente, o si por
otro lado estamos 'condenados' a la viralidad de los eventos de Facebook de por
vida.
El otro día escuché el relato de una
chica que contaba muy enfadada cómo una famosa revista había utilizado su
imagen de perfil en Facebook como portada en una de sus secciones sin haberle
pedido permiso, ni haberla mencionado. A posteriori la joven se borró su perfil
en Facebook y pasó a mostrar una posición de anonimato en internet. Esto me ha
llevado a preguntarme cuánto de razón tienen su enfado y su reacción, y cuánto
conocemos en realidad acerca de las licencias de uso de nuestros contenidos
digitales. Es importante conocer las principales licencias de uso que podemos
aplicar a nuestros contenidos, e informarnos de qué configuración nos ofrece
cada plataforma, para evitar futuros malentendidos. Internet ofrece
numerosas opciones como licencias de uso, siendo las principales Copyright y
Creative Commons.
Copyright“Todos los derechos reservados”. Es
la licencia más utilizada, e implica que solamente su autor puede utilizar,
modificar y distribuir su contenido. Para que un tercero pueda utilizar un
contenido determinado es necesario que el autor le autorice de manera
explícita. A veces, incluso se debe pagar por este derecho de uso.
Creative
Commonses un tipo de licencia que ofrece la posibilidad de utilizar,
copiar modificar y distribuir un contenido simplemente reconociendo su autoría.
Deriva de otra licencia anterior de uso, Copyleft, el sistema opuesto al
Copyright. Sin embargo, Creative Commons ofrece
establecer más configuraciones que dan lugar a 6 tipos diferentes de licencias
CC.
En teoría, cualquier
contenido disponible en Internet que no refleje especificada una licencia
concreta, está protegido por Copyright. Por otro lado, algunas páginas han
incorporado las licencias Creative Commons en sus webs, permitiéndote como en
el caso de Flickr, o Youtube y Picasa de Google, elegir el tipo de
configuración de uso a terceros que quieres añadir a tus contenidos.
¿Y Facebook? ¿Qué derechos
tenía la chica mencionada antes sobre su foto? Bueno, Facebook es un caso a
parte. Dentro de la política de datos de Facebook encuentro el siguiente
enunciado : “Cuando publicas contenido o información con la configuración
"Público", significa que permites que todos, incluidas las personas
que son ajenas a Facebook, accedan y usen dicha información y la asocien a ti
(es decir, tu nombre y foto del perfil)”.Si dicha revista pudo acceder a su
foto de perfil suponemos que lo tenía con visibilidad pública. Por tanto,
Facebook según lo anterior le permitió a la revista usar la foto, pero no tenía
la obligación de asociarla a ella. Por tanto, en este caso el enfado de la
joven se hubiese podido evitar simplemente haciendo algunos ajustes de
privacidad en su perfil de Facebook, y permitiendo así que sólo determinadas
personas pudiesen acceder a sus fotografías y contenidos. Cada web tiene su
propia política de uso de datos, aunque a menudo obviamos su lectura. Infórmate
de dónde estás, qué derechos tienes y qué derechos tiene la web sobre tu
contenido, y evitarás futuros malentendidos.
Muchas
veces, nuestra actitud hacia un nuevo concepto que se pone de moda suele ser la
indiferencia, esperando que sea sólo una moda pasajera más sin ninguna
trascendencia. Quizá muchos habréis podido tener esta actitud hacia algo que se
empieza a escuchar cada vez más, 'Los servicios de la nube'. Si os ha
pasado, creo que habéis tomado una actitud equivocada, y voy a intentar
demostrar en este artículo por qué.
Aunque
nos intentemos engañar y evitemos que este concepto tan de moda entre en
nuestras vidas, hace tiempo que entró, y me atrevería a decir que prácticamente
el 100% de los usuarios de internet, en mayor o menor medida, está en la nube.
¿Usas Facebook, Twitter, Youtube? O más simple aún... ¿Usas correo electrónico,
Gmail por ejemplo? Entonces estás en la nube. Empecemos definiendo qué es la
nube para entender a qué me refiero.
El concepto de 'La nube', hace
referencia a un modelo de prestación de servicios a través de
internet, que permite al usuario acceder a una serie de recursos para poder
almacenar y procesar sus datos en internet. Podemos usar como símil el
funcionamiento de un disco duro externo para entender bien el concepto.
Utilizamos un disco duro externo para almacenar una serie de
datos porque, o bien no poseemos de suficiente espacio en nuestro ordenador o
bien porque necesitamos transportar una serie de datos y evitar tener que
transportar el ordenador. Pues bien, el funcionamiento de la nube es
exactamente el mismo. Cuando alojas tus datos a través de alguna plataforma en
la nube, puedes beneficiarte de ese espacio extra de almacenamiento a la vez
que puedes acceder a ellos desde cualquier lugar con acceso a Internet.
Puedes acceder a todos tus documentos, tus fotos o tus vídeos simplemente
con un acceso a la red. Visto de esta manera, no suena tan mal ¿verdad?
Ya estás usando la nube cuando mantienes
tus correos electrónicos archivados en la bandeja de entrada, o cuando publicas
un álbum de fotos en Facebook. Si ya estás en ella, ¿Por qué no sumergirte un
poco más? Privacidad, complejidad, precio, propiedad.... ¿Son éstas tus
barreras psicológicas?
Privacidad.
Evidentemente, el simple hecho de estar en la nube te hace vulnerable a
que algún hacker pueda acceder a tu información en un momento determinado.
Sin embargo, cada vez hay más empresas que ofrecen servicios en la nube, y
entre ellas la principal competencia que tienen es ser más seguros que el
resto. Por tanto, la nube cada vez presenta menos riesgos en cuanto a
violación de la privacidad se refiere, y ésto no debería suponer ningún
obstáculo para empezar a usar sus servicios en profundidad.
Complejidad. ¡No te equivoques! Las empresas que ofrecen servicios en la
nube buscan hacernos la vida más fácil. Toda interfaz usada por
primera vez puede parecer a priori compleja. Utilízala una segunda vez,
y verás como todo se presenta de una manera muy simple e intuitiva.
Precio. Esto
quizá sí pueda llegar a suponer un pequeño problema. Las opciones de
gratuidad son limitadas, sobre todo en los empresas más conocidas, como
por ejemplo Dropbox o Spotify. Sin embargo, estos ofrecen
siempre un paquete limitado de forma gratuita. La competencia entre
empresas que comercializan en la nube aumenta cada día, lo que hace que la
barrera del precio se debilite y en un corto-medio plazo, esto ya no podrá
ser algo con lo que compitan.
Propiedad. Las
cosas que almacenas en la nube siguen siendo de tu propiedad. Al alojarlas
en la nube simplemente cedes el derecho de almacenamiento a un tercero,
pero en ello no va implícito el cese de su propiedad.
Estas cuatro barreras psicológicas no son
nada si lo comparas con la multitud de ventajas asociadas a
tener tus datos en la nube: evitas la pérdida de datos, ganas espacio de
almacenamiento en tu ordenador, tienes libre acceso a tu información
desde donde quieras y un largo etc adaptable a las necesidades de cada
internauta.
Termino usando el mismo símil que antes.
El disco duro externo surgió como algo novedoso, se puso de moda y poco a poco
ha ido sustituyendo a los CDS y DVDs como formas de almacenamiento, que a su
vez sustituyeron en su día a los disquetes. Si seguimos la cadena hacia delante,
la Nube acabará sustituyendo por completo a los discos duros. Por tanto, cuanto
antes asimilemos el concepto y empecemos a explotarlo, antes podremos
beneficiarnos de todas sus ventajas.
El periódico The Wall
Street Journal lanzó hace pocos días la noticia de que Facebook plantea
incorporar el famoso ''hashtag'' en su plataforma. Los usuarios de Twitter
utilizan los hashtags a través del símbolo # en sus tuits para resaltar el tema
del que hablan en el mensaje. De esta manera, los comentarios y opiniones
quedan agrupados por temas, lo cual facilita al usuario el acceso a la
información de un determinado tema.
¿Es esta otra declaración de guerra entre Facebook y Twitter?
No es la primera vez que
Facebook copia a Twitter. De twitter obtuvo la idea de 'noticias', donde los
usuarios quedaban al tanto de las actualizaciones de sus contactos en la
pantalla de inicio. Después hizo un intento de ser original permitiendo a las
personas convertirse en ''suscriptores'' de otros. Sin embargo y después de un periodo
de tiempo no muy amplio en el que la idea no triunfó, tuvo que simplificar el
nombre por el de ''Seguidores'' y evidenciar así su claraimitación de Twitter.
Por otro lado, hace poco que Facebook eliminó una aplicación en la que los
usuarios de Instagram (de su propiedad) podían interactuar a través de Twitter. Sin
embargo, Facebook no es el único imitador en esta historia. Ahora podemos
personalizar nuestro Twitter añadiendo una foto de 'portada', algo que empezó
proponiendo Facebook hace unos meses con el cambio a la ''biografía'', tan
polémica en sus inicios. También, desde hace unos meses encontramos en Twitter
la pestaña 'Actividad', donde puedes observar quién te empieza a seguir, a
quién siguen tus amigos, qué marcan como favorito, qué retwitean... Resumiendo,
un poco de menos privacidad entre tus contactos, algo más en la línea de
Facebook. En otras características similares, aún me queda la duda de si fue
antes la gallina o el huevo: ¿Comparto o retwitteo? ¿Me gusta o marco como
favorito?
Lo único ''positivo''
esque a día de hoy, siendo tan distintas e intentando parecerse tanto, hay algo
que aún mantienen: su esencia. Lo único negativo es, en mi opinión, que esa
esencia tendrá fecha de caducidad.
La mayoría de vosotros habréis oído el concepto ''La web 2.0'', pero
seguramente no todos habréis hecho aún hincapié en su significado. La web 2.0
hace referencia al uso de la web como una plataforma de colaboración masiva.
¿Esto que quiere decir? Que todos los usuarios de Internet pueden participar y
colaborar igualitariamente en la web: compartiendo, sugiriendo, criticando...''Co-creando valor'' . Donde
antes la web actuaba de una manera unilateral, simplemente ofreciendo
información a los usuarios (como podría hacer una enciclopedia) ahora la
información que ofrece acaba siendo resultado de la colaboración entre
internautas, quienes pueden ahora opinar y aportar sobre la información (sea
ejemplo wikipedia, una enciclopedia que es creada y editada por todos).
Poco a poco las empresas se están haciendo eco de esta evolución en la web y
están incorporándola a su terreno, hablando ya del término Empresa 2.0. Sin
embargo, no todas las empresas son capaces de trasladar verdaderamente el
concepto y poder sacar beneficio del mismo, y es quesi no sabes lo que buscas, no entiendes lo que encuentras.
Es
muy importante conocer el valor que las herramientas de la web 2.0 (Blogs,
redes sociales...) pueden aportar a la empresa. En mi opinión, no por el hecho
de estar en una red social y generar contenidos habitualmente o permitir a los
usuarios interactuar contigo mediante la misma se está en la web 2.0. Las empresas
tienen que saber escuchar, de manera individual, a cada persona, cada cliente.
Cuanto mayor sea el grado de participación, más positivo será para los
resultados de la empresa. Con cada conversación (sugerencias, críticas...) de
las redes estaremos generando un valor para la empresa. OJO! Hablo de
conversaciones, puesto que en el momento que no respondamos al cliente y
dejemos de interactuar con él, dejaremos de estar usando el término 2.0, para
convertir la herramienta que debemos usar para co-crear valor en un simple
buzón de sugerencias.
LA
CLAVE está en saber interpretar de manera correcta y siempre desde
una perspectiva constructiva esas conversaciones: siempre para bien,
nunca para mal.
A
fin de cuentas, ¿Quién mejor que tu cliente para opinar sobre tu empresa?
Os
dejo como buen ejemplo, dos vídeos de la campaña ''Casting de Sabores de
Lays''. Lays dio voz a sus consumidores, invitándolos a participar en un
concurso para elegir un nuevo sabor para sus patatas. ¡Una estrategia genial!